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sábado, 23 de julio de 2011

La Edad Edénica: Dispensación de la Inocencia.


1. ¿Qué se entiende por dispensación de la inocencia?

Es el lapso comprendido entre la creación de nuestros primeros padres hasta el momento en que fueron echados del huerto del Edén a causa de la caída. En ese tiempo ellos eran inocentes en relación a lo que era pecado y a las consecuencias de éste.

2. ¿Cuáles fueron las características generales de esta dispensación?

a) Primero notamos la creación de una criatura capaz de ponerse en contacto con el medio que le rodeaba y sobre todo con Su Creador. El hombre, hecho “a imagen y semejanza de Dios” en toda su capacidad espiritual y moral. Dios creó al hombre para establecer una amistad profunda con Él y para que éste le adorara y le sirviera. 

b) La capacidad para elegir libremente. A esto lo llamamos “libre albedrío o determinación”. Esta sería la base para probar y aprobar al hombre. Fidelidad o infidelidad a Dios dependería netamente de la libertad del hombre para elegir.

c) Provisión de todos los elementos y factores necesarios  para que el hombre pudiese ser fiel a Dios: su impecabilidad, un ambiente sano, una naturaleza pródiga, la presencia de Dios y su comunión accesible.

 3. En estas circunstancias, ¿cuál fue la naturaleza del pacto edénico?

De acuerdo con Génesis 1:26-31, el primer pacto establecido entre Dios y el hombre se caracterizaba por las siguientes condiciones:

a) Orden de procrear (v. 28). Cuando Dios dijo a la pareja: “Fructificad y multiplicaos”, fue una orden mediante la cual el marido y su mujer tenían la facultad y la responsabilidad de reproducirse para llenar la tierra.  Aunque este no es el único propósito y razón del matrimonio, pero sí asegura que el tener hijos legítimos es la voluntad de Dios y no un pecado (1 P. 3:7; Ef. 5:22-33).
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b) Orden de poblar: “Llenad la tierra...” No era el plan divino que los hombres edificasen ciudades para concentrarse en ellas, sino que se extendiesen sobre la faz de la tierra para poblarla. El rebelde de Caín fue el primero que edificó una ciudad. No dice la Biblia nada acerca de los Hijos de Set en cuanto a la edificación de ciudades, sino hasta después del diluvio; pero aún entonces no fue el agrado de Dios tal proceder (Gn. 11:4-6).

c) Orden de señorío. Mandó a señorear y sojuzgar. Esto no quería decir que el hombre debía matar a los animales para comérselos, porque el próximo mandamiento lo prohibía. Esto quería decir que las criaturas se sujetaran al hombre, y no que éstas estuvieran al servicio del diablo: que toda la tierra estuviera sujeta a Dios bajo la  mayordomía y responsabilidad del hombre.

e) Provisión divina para sustentar la vida del hombre y de los animales en toda la tierra. Alimento vegetal y frutal (v. 30).Toda planta era útil para comer y no parece que hubiera animal carnívoro antes de entrar el pecado en el Edén.

f) El “mandato cultural”. La orden de trabajar y cultivar la naturaleza. “Tomó, pues, Jehová al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo labrara y guardara”. Esta labranza sería una labor de amor, sin el trabajo y sudor que fueron impuestos más tarde. El mandato de guardarlo sugiere que había un enemigo que podía arrebatar el jardín y podía destruirlo. Adán debía mantenerse alerta y no dejarse sorprender. Fue su descuido el que hizo que se perdiera aquel lugar bellísimo.    
       
g) Una prohibición, cuya desobediencia traía una mala consecuencia. Ahora vemos la única prohibición o limitación que Dios señaló al hombre: “De todo árbol del huerto podrás comer; más, del árbol de la ciencia del bien y del mal   no comerás”. Era necesario el factor obediencia de parte del hombre lo que pondría a prueba su fidelidad al pacto en medio de su inocencia. Termina el pacto delineando el castigo que esperaba al hombre si este desobedecía a la palabra de prohibición: “Porque el día que de él comieres de cierto morirás”. No sabemos qué concepto tenía Adán de esta amenaza de muerte. Él no había visto todavía una criatura muerta, pero su desobediencia significaría la cesación de su gozo y la bendición y comunión con Dios.

En resumen, el primer Pacto o contrato entre Dios y Adán quien representaba, entonces, a toda la raza humana, constaba de tres aspectos importantes: 1) Promesas de parte del Creador, pero que dependían de  2) condiciones que la criatura debe cumplir con  3) castigo si no fuesen cumplidas las condiciones. Esto es lo que constituye un pacto en Oseas 6:7.

4. Para resaltar.

Personajes prominentes: Adán y Eva
Señal del Pacto: Árbol de la ciencia del bien y del mal.
Una promesa: Envío de un redentor. Gén.3:15
Una maldición: A la serpiente: Andaría sobre su pecho, comería del polvo de la tierra, sería herida mortalmente en la cabeza. Esto tuvo cumplimiento en el Calvario.
Juicio: Expulsión del huerto. Muerte espiritual y física. Exposición a los rigores e inclemencia de la naturaleza.  

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